Las personas mantenemos un mundo
interno en el cual buscamos comprendernos y saber quiénes somos, esto con la
finalidad de descifrar quienes somos. En esta introspección aprendemos a
desarrollar cualidades como la motivación, la capacidad para tomar decisiones,
ética, integridad, empatía y altruismo.
Los factores externos o ajenos a la persona (la herencia, el ambiente y
la experiencia) hacen que las inteligencias se formen en nuestro cerebro; desde
la relación madre e hijo se comienza a desarrollar el equilibrio emocional y el
crecimiento del sentido de identidad personal asentando de esta forma las bases
para las relaciones sociales, por ende es necesario aclarar que la inteligencia intrapersonal va estrechamente ligada a la inteligencia interpersonal.
Los adultos que están en el entorno donde se desarrolla el niño
(familiares, docentes y otros) influyen como modelos tanto positivamente como
negativamente, forjan así un collage de inteligencias y actitudes que
finalmente se convierten con el tiempo en la personalidad de este niño.
Los pensamientos y sentimientos forman parte de la inteligencia intrapersonal, es por ello que cuando nos hacemos conscientes de esta realidad
más fuerte será la relación existente entre el mundo externo y nuestro mundo
interno.
La inteligencia intrapersonal nos ayuda a comprendernos a nosotros
mismos, y nos adiestra para alcanzar y luchar por nuestros deseos y metas, con
el propósito de planificar nuestras experiencias teniendo presente un modelo
funcional del “yo”.
Las personas que suelen experimentar de forma más eficaz los beneficios
de la inteligencia intrapersonal son los niños, puesto que esta etapa están en la formación de su personalidad y su autoestima, otra de las ventajas que
tienen los infantes es el poder utilizar su imaginación para enfocarse en
circunstancias que le presenten retos para incrementar su aprendizaje. Es muy
provechosa esta inteligencia para procesar los sentimientos propios, fijar y
cumplir metas, desarrollar el aprendizaje autodirigido, el autoconocimiento y
la autoestima; asimismo, permite cuestionarse las interrogantes sobre la vida y los
deseos personales.
Las características de un individuo con una inteligencia intrapersonal desarrollada son
variantes dependiendo de la persona, por ende jamás serán las mismas para todos
o no todos los rasgos determinantes de este tipo de inteligencia estarán de manifiesto. A continuación se
presentarán una serie de aspectos que se relacionan con esta inteligencia y
pueden ayudar a reconocer cuales están presentes y cuales se pueden desarrollar
con el tiempo.
- Tiene conciencia del rango de sus
emociones.
- Encuentra formas para expresar sus sentimientos y opiniones adecuadamente.
- Desarrolla un modelo preciso del yo.
- Se siente motivada para establecer y lograr objetivos.
- Establece y vive de acuerdo con un sistema de valores éticos.
- Es capaz de trabajar en forma independiente.
- Siente curiosidad por los “grandes enigmas” de la vida: sentido, importancia y propósito.
- Lleva a cabo un constante proceso de aprendizaje y crecimiento personal.
- Intenta distinguir y comprender las experiencias interiores.
- Reflexiona y extrae conclusiones acerca de la complejidad del ser y de la condición humana.
- Busca oportunidades para actualizarse.
- Tiene confianza en los demás.

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